INTELIGENCIA EMOCIONAL
El estado emocional de los niños con necesidades especiales
se ve afectado, ya que no pueden llegar a desarrollarse de manera adecuada, tienen
mayor dificultad, lo cual se refleja en el aula con conductas inadecuadas,
frustración, baja autoestima… debido a la situación social a las que se ven
expuestos.
Por lo que es necesario trabajarlo con ellos desde edades
muy tempranas para favorecer su rendimiento académico y que puedan expresar
adecuadamente emociones agradables como desagradables, para que podamos
comprender lo que realmente les pasa a través de ellas.
La finalidad de trabajar esta inteligencia emocional con los
niños es lograr el óptimo aprendizaje, que aprendan e identifiquen emociones
básicas o primarias, desarrollar diferentes habilidades sociales, que comprendan
y puedan expresar sus propias emociones y la de los demás.
Estos niños requieren de una atención individualizada, en la
que cada uno tenga su tiempo, ya que cada uno es único y presentan características
diferentes, estos deben de interiorizar experiencias positivas que les
proporcionen otras emociones propias o ajenas, para que así, puedan mejorar su
estado emocional.
Debemos de evitar comparar con los demás niños ni colocar
etiquetas negativas, permitir sin prohibiciones que expresen sus emociones
tanto positivas como negativas, mostrarnos cercanos ante ellos, permitirles que
se equivoquen y aprendan a ser más autónomos emocionalmente…
La familia también es importante que proporcione una
estabilidad, ayudando a mejorar la resolución de problemas que se puedan ocasionar.
Además, de ser esencial que el educador tenga bien
desarrollada su inteligencia emocional, ya que este servirá de ejemplo para
todos aquellos niños con la finalidad de aumentar el bienestar personal y
social de ellos.
En este último párrafo me voy a centrar en el Trastorno por
Déficit de Atención e Hiperactividad, donde de no regular las emociones, no
solo afecta en sus relaciones sociales, sino que también a las personas que les
rodean, ocasionándoles ansiedad, depresión, debido a una falta de autorregulación
emocional.
En cambio, una buena educación emocional les ayudaría a
comprender y gestionar lo que les puede estar pasando en cada momento.
Pienso que es de vital importancia que se tenga en cuenta la
educación emocional en el aula, ya que aporta beneficios como el aumento de la
motivación, tendrán mayor facilidad para intuir y percibir, obtendrán mayor
concentración…
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